LUCY
Harry y yo volvíamos después de haber pasado toda la tarde fuera. Mis pies lloraban por el cansancio. Llegamos a mi casa. No había nadie. Nada más entrar Harry se tiró en el sofá.
- Que cansado estoy...
- Yo también.- dije al tiempo que me giraba encima de él y se quejó.
- Oye, que no eres una pluma.- comentó luego riendo. Yo me puse seria.
- Lo sé... - contesté triste. Me miró con cara extrañada.
-¿Pasa algo?
- No.
- A mi no me engañas. Te pasa algo.
- Bueno... Es que cuando era un poco más pequeña era más gorda que ahora.. Todas las niñas de mi colegio se metían conmigo por eso, me insultaban y me ignoraban sólo porque no era como ellas, todas delgadas y con buen tipo. Empezé a tener problemas con la comida. Apenas comía nada para adelgazar pero no lo conseguía, me ponía muy nerviosa porque pensaba que nunca iba a ser guapa, a veces me provocaba vómitos , yo estaba mucho más delgada pero me seguía viendo gorda, mi madre tuvo que llamar a un psicólogo... Superé todo eso, pero a veces sigo pensando que estoy mal y que nunca llegaré a ser guapa como el resto de las chicas...- acabé de contarlo con lágrimas en los ojos. Esto sólo lo sabíamos mi madre y yo, se lo había contado a alguien, me daba miedo lo que pudiera pensar de mi.
- Lucy, tu eres perfecta tal y como eres, no quiero que pienses eso nunca más, eres preciosa y nada va a cambiarlo. Ven conmigo. - se levantó y yo le seguí se paró frente al espejo de la entrada que iba desde el suelo al techo.- Mírate, eres preciosa.- Yo miraba nuestra imagen reflejada no muy convencida.-¿ No lo ves? Tu sonrisa, tu pelo, tus ojos, tu nariz, todo tu cuerpo, tu carácter y tu forma de ser son perfectas.
- Nada comparado contigo.- le dije ahora sonriendo.
- Te equivocas. Sólo mira mi pelo, todo alborotado y sin peina. Y mi cabeza, es muy grande, como mis pies. Soy un desastre andante.- contestó riendo. Yo también reí. Luego nos fuimos a la cocina para preparar algo de cenar. Él no sabía hacer nada, yo preparé una tortilla de patatas.
- Incluso cocinando soy un desastre.- comentó Harry.
- Lo que eres es idiota.
- Eso también.- comentó y yo reí. Llevamos todo al salón y nos pusimos a comer. Encendí la tele y hice un poco de zapping hasta que me paré en MTV que sonaba LWWY. Miré a Harry sonriendo y nos pusimos a bailar y a cantar como unos locos. Acabó la canción y nos miramos riendo. Seguimos comiendo hasta que acabamos.
- Bueno, será mejor que me vaya.- comentó Harry caminando hacia la puerta.
- Quédate a dormir.- le dije y me miró sorprendido.
- Por mi encantado, pero no se cómo se lo tomaría tu madre.
- Mi madre está en Francia, vuelve pasado, y Sarah esta durmiendo en casa de una amiga, no se tienen que enterar.- le pedí. Pensó un momento.
- Bueno, vale.- contestó sonriendo. Yo me abracé a el y le besé. Subimos a la habitación.
- Ahora vete, me voy a cambiar.- le dije a Harry.
- Oh, venga, me doy la vuelta, no voy a mirar.
- Bueno, pero como te vea mirar te pego.- contesté. Él se dio la vuelta y me quité la camiseta. Giré la cabeza hacia él y vi que estaba mirando.
-¡Harry!- le grité y le tiré un cojín.
- Era imposible resistirse.
- Vuelve a girarte. - suspiró y se dio la vuelta otra vez. Acabé de ponerme el pijama.
- ¿Y con que piensas dormir?- le pregunté a Harry.
- Pues como va a ser, en calzoncillos.- respondió quitándose la camiseta y el pantalón. Yo suspiré al ver las vistas que tendría toda la noche. Harry sonrió y se metió en cama. Yo le seguí y él pasó un brazo por encima mía abrazándome. Me dio un beso en la cabeza y me quedé dormida.
HARRY
Me desperté bastante entrada la mañana, eran las doce y media. Abrí los ojos lentamente y vi a Lucy aún durmiendo a mi lado. Estaba completamente destapada y abrazada a mi. Reí al verla así. A oír el ruido se movió haciendo amago de abrir los ojos pero en lugar de eso se abrazó más fuerte a mi e intentó seguir durmiendo.
- Venga, levántate, tenemos que ir a comer a casa de Zayn si no lo recuerdas.- le dije zarandeándola suavemente.
- No tengo ganas.- murmuró con la cara pegada a la almohada.
-¿Quieres quedarte aquí?- suspiró y abrió los ojos. Se incorporó y quedó sentada en la cama. Me acerqué más a ella y le di un beso de buenos días.- Venga, vamos, ya casi es la una.- Abrió los ojos como platos y se levantó rápidamente.
- Venga, vamos, a que esperas vago.- me dijo lanzándome mi camiseta. Yo reí y me levanté. Ella estaba ocupada eligiendo ropa a todo correr, entrando y saliendo del baño corriendo. Y yo allí de pie en medio de la habitación. Me acerqué a ella y la abrazé por detrás. Se dio un susto y se giró hasta quedar enfrente mía. Estaba a apenas milímetros de mi. Hice amago de besarla, y cuando cerró los ojos me aparté corriendo. Abrió los ojos y me vió alejado unos metros. Con cara enfadada se acercó a mi y yo no podía parar de reír.
- Eres idiota .
- Oh, venga, ambos sabemos que soy irresistible.- dije imitando la cara que se le había quedado. Me pegó en la cabeza y bajó a desayunar. Yo la seguí y comenzamos a hacer el desayuno, yo le hablaba pero me ignoraba.
- Oh, venga, perdóname.- le dije abrazándola. Torció la cabeza e intentaba parecer sería, pero en realidad aguantaba la risa. Le di un beso en la boca que ella no resistió sino que siguió. Cuando se separo de mi puse para triunfante.
- Lo sabía, si es que es imposible resistirse.- dije. Ella rió.
- Venga que no llegamos y empiezan sin nosotros.- contestó acabando de prepararse. Subimos en mi coche y poco después llegamos a casa de Zayn.
NICOLE
- Apura Louis, seguro que ya están todos.- le grité a Lou desde las escaleras. Ya era la una y cuarto e iban a empezar a comer sin nosotros. Louis bajó corriendo las escaleras.
- Vamos , ya estoy listo.- me cogió la mano y nos dirigimos a casa de Zayn. Habíamos decidido ir caminando aunque llegásemos tarde, hacia un día precioso. Louis no paraba de hacer bromas y yo no podía evitar reír.
- Eres tonto- le dije después de que escapara corriendo detrás de una paloma.
- Tú si que eres tonta.
- Oye.- le dije empujándolo hacia un lado. Me miró ofendido.
- Pues ahora me enfado y me voy a la otra acera.
- Louis, viene un coche, espera..- Lo dije tarde, Louis ya había empezado a cruzar la carretera. Se
giró hacia donde venía el coche, estaba a pocos metros, intentó escapar pero no pudo, el coche había intentado frenar pero aún así había impactado contra el y ahora yacía inconsciente en el suelo
Harry y yo volvíamos después de haber pasado toda la tarde fuera. Mis pies lloraban por el cansancio. Llegamos a mi casa. No había nadie. Nada más entrar Harry se tiró en el sofá.
- Que cansado estoy...
- Yo también.- dije al tiempo que me giraba encima de él y se quejó.
- Oye, que no eres una pluma.- comentó luego riendo. Yo me puse seria.
- Lo sé... - contesté triste. Me miró con cara extrañada.
-¿Pasa algo?
- No.
- A mi no me engañas. Te pasa algo.
- Bueno... Es que cuando era un poco más pequeña era más gorda que ahora.. Todas las niñas de mi colegio se metían conmigo por eso, me insultaban y me ignoraban sólo porque no era como ellas, todas delgadas y con buen tipo. Empezé a tener problemas con la comida. Apenas comía nada para adelgazar pero no lo conseguía, me ponía muy nerviosa porque pensaba que nunca iba a ser guapa, a veces me provocaba vómitos , yo estaba mucho más delgada pero me seguía viendo gorda, mi madre tuvo que llamar a un psicólogo... Superé todo eso, pero a veces sigo pensando que estoy mal y que nunca llegaré a ser guapa como el resto de las chicas...- acabé de contarlo con lágrimas en los ojos. Esto sólo lo sabíamos mi madre y yo, se lo había contado a alguien, me daba miedo lo que pudiera pensar de mi.
- Lucy, tu eres perfecta tal y como eres, no quiero que pienses eso nunca más, eres preciosa y nada va a cambiarlo. Ven conmigo. - se levantó y yo le seguí se paró frente al espejo de la entrada que iba desde el suelo al techo.- Mírate, eres preciosa.- Yo miraba nuestra imagen reflejada no muy convencida.-¿ No lo ves? Tu sonrisa, tu pelo, tus ojos, tu nariz, todo tu cuerpo, tu carácter y tu forma de ser son perfectas.
- Nada comparado contigo.- le dije ahora sonriendo.
- Te equivocas. Sólo mira mi pelo, todo alborotado y sin peina. Y mi cabeza, es muy grande, como mis pies. Soy un desastre andante.- contestó riendo. Yo también reí. Luego nos fuimos a la cocina para preparar algo de cenar. Él no sabía hacer nada, yo preparé una tortilla de patatas.
- Incluso cocinando soy un desastre.- comentó Harry.
- Lo que eres es idiota.
- Eso también.- comentó y yo reí. Llevamos todo al salón y nos pusimos a comer. Encendí la tele y hice un poco de zapping hasta que me paré en MTV que sonaba LWWY. Miré a Harry sonriendo y nos pusimos a bailar y a cantar como unos locos. Acabó la canción y nos miramos riendo. Seguimos comiendo hasta que acabamos.
- Bueno, será mejor que me vaya.- comentó Harry caminando hacia la puerta.
- Quédate a dormir.- le dije y me miró sorprendido.
- Por mi encantado, pero no se cómo se lo tomaría tu madre.
- Mi madre está en Francia, vuelve pasado, y Sarah esta durmiendo en casa de una amiga, no se tienen que enterar.- le pedí. Pensó un momento.
- Bueno, vale.- contestó sonriendo. Yo me abracé a el y le besé. Subimos a la habitación.
- Ahora vete, me voy a cambiar.- le dije a Harry.
- Oh, venga, me doy la vuelta, no voy a mirar.
- Bueno, pero como te vea mirar te pego.- contesté. Él se dio la vuelta y me quité la camiseta. Giré la cabeza hacia él y vi que estaba mirando.
-¡Harry!- le grité y le tiré un cojín.
- Era imposible resistirse.
- Vuelve a girarte. - suspiró y se dio la vuelta otra vez. Acabé de ponerme el pijama.
- ¿Y con que piensas dormir?- le pregunté a Harry.
- Pues como va a ser, en calzoncillos.- respondió quitándose la camiseta y el pantalón. Yo suspiré al ver las vistas que tendría toda la noche. Harry sonrió y se metió en cama. Yo le seguí y él pasó un brazo por encima mía abrazándome. Me dio un beso en la cabeza y me quedé dormida.
HARRY
Me desperté bastante entrada la mañana, eran las doce y media. Abrí los ojos lentamente y vi a Lucy aún durmiendo a mi lado. Estaba completamente destapada y abrazada a mi. Reí al verla así. A oír el ruido se movió haciendo amago de abrir los ojos pero en lugar de eso se abrazó más fuerte a mi e intentó seguir durmiendo.
- Venga, levántate, tenemos que ir a comer a casa de Zayn si no lo recuerdas.- le dije zarandeándola suavemente.
- No tengo ganas.- murmuró con la cara pegada a la almohada.
-¿Quieres quedarte aquí?- suspiró y abrió los ojos. Se incorporó y quedó sentada en la cama. Me acerqué más a ella y le di un beso de buenos días.- Venga, vamos, ya casi es la una.- Abrió los ojos como platos y se levantó rápidamente.
- Venga, vamos, a que esperas vago.- me dijo lanzándome mi camiseta. Yo reí y me levanté. Ella estaba ocupada eligiendo ropa a todo correr, entrando y saliendo del baño corriendo. Y yo allí de pie en medio de la habitación. Me acerqué a ella y la abrazé por detrás. Se dio un susto y se giró hasta quedar enfrente mía. Estaba a apenas milímetros de mi. Hice amago de besarla, y cuando cerró los ojos me aparté corriendo. Abrió los ojos y me vió alejado unos metros. Con cara enfadada se acercó a mi y yo no podía parar de reír.
- Eres idiota .
- Oh, venga, ambos sabemos que soy irresistible.- dije imitando la cara que se le había quedado. Me pegó en la cabeza y bajó a desayunar. Yo la seguí y comenzamos a hacer el desayuno, yo le hablaba pero me ignoraba.
- Oh, venga, perdóname.- le dije abrazándola. Torció la cabeza e intentaba parecer sería, pero en realidad aguantaba la risa. Le di un beso en la boca que ella no resistió sino que siguió. Cuando se separo de mi puse para triunfante.
- Lo sabía, si es que es imposible resistirse.- dije. Ella rió.
- Venga que no llegamos y empiezan sin nosotros.- contestó acabando de prepararse. Subimos en mi coche y poco después llegamos a casa de Zayn.
NICOLE
- Apura Louis, seguro que ya están todos.- le grité a Lou desde las escaleras. Ya era la una y cuarto e iban a empezar a comer sin nosotros. Louis bajó corriendo las escaleras.
- Vamos , ya estoy listo.- me cogió la mano y nos dirigimos a casa de Zayn. Habíamos decidido ir caminando aunque llegásemos tarde, hacia un día precioso. Louis no paraba de hacer bromas y yo no podía evitar reír.
- Eres tonto- le dije después de que escapara corriendo detrás de una paloma.
- Tú si que eres tonta.
- Oye.- le dije empujándolo hacia un lado. Me miró ofendido.
- Pues ahora me enfado y me voy a la otra acera.
- Louis, viene un coche, espera..- Lo dije tarde, Louis ya había empezado a cruzar la carretera. Se
giró hacia donde venía el coche, estaba a pocos metros, intentó escapar pero no pudo, el coche había intentado frenar pero aún así había impactado contra el y ahora yacía inconsciente en el suelo
No hay comentarios:
Publicar un comentario